La ganadería volvió a ocupar un lugar destacado en Agronea 2026 con la participación de destacadas cabañas de la región que combinaron importantes logros en pista, excelentes resultados comerciales y una fuerte apuesta al mejoramiento genético. En el marco del tradicional remate organizado por la consignataria Colombo y Colombo y de las juras de reproductores, establecimientos como Cabaña Don Carlos, Cabaña Los Vicente, Cabaña Don Felipe, Cabaña Guastalla y Cabaña La Carolina mostraron el trabajo que vienen desarrollando en distintas razas, consolidando a la exposición como una de las principales vidrieras ganaderas del norte argentino.
Durante la subasta salieron a venta reproductores y vientres de las razas Brangus, Braford, Brahman y Bonsmara, pertenecientes a las distintas cabañas participantes. Cabaña Los Vicente presentó tres toros y vaquillonas preñadas Bonsmara; Cabaña Don Felipe llevó una amplia oferta de toros, terneros y vaquillonas Brangus y Braford; Cabaña Guastalla participó con vaquillonas Brangus; mientras que Cabaña La Carolina exhibió reproductores Brahman. Por su parte, Cabaña Don Carlos dijo presente con toros y vaquillonas Braford, además de competir en Brangus durante las juras de la exposición, reafirmando el crecimiento y la calidad genética que caracteriza a la ganadería regional.

En el caso de Cabaña Don Carlos, la participación dejó importantes reconocimientos en la raza Brangus, donde obtuvo los máximos galardones de la exposición al consagrarse con el Gran Campeón Macho y la Gran Campeona Hembra. Además, la firma comercializó los tres toros que llevó a la venta, mientras que los ejemplares Braford exhibidos regresaron al establecimiento debido a que la jura de la raza no pudo realizarse.

Carlos Petrovich explicó que los resultados reflejan el trabajo de selección genética que la familia desarrolla desde hace más de veinte años y destacó que la cabaña continúa incorporando programas de transferencia embrionaria utilizando donantes de reconocida calidad genética.
«Confiábamos en los animales que presentamos porque conocemos la genética que tenemos. Año tras año buscamos superarnos y ofrecer cada vez mejores reproductores», sostuvo.
Ubicada sobre la Ruta Provincial 13, cerca del límite interprovincial, Cabaña Don Carlos funciona íntegramente con trabajo familiar, donde participan su esposa e hijos en todas las tareas vinculadas a la producción.
Por su parte, Cabaña Los Vicente volvió a cerrar una destacada participación en los remates de Agronea al vender la totalidad de los animales presentados de la raza Bonsmara. La cabaña comercializó tres toros con valores de 9 millones, 7,5 millones y 7 millones de pesos, además de seis vaquillonas que también encontraron compradores durante la subasta.

Leo Vicente destacó que, más allá de los resultados comerciales, Agronea representa una de las principales oportunidades para difundir la raza y establecer contacto con productores de distintos puntos de la región.
«Es nuestra principal vidriera. Acá no solamente se venden animales, también se puede explicar el trabajo que hacemos y acercar la raza a productores que muchas veces la conocen por primera vez», expresó.
El productor valoró además el perfil integrador de Agronea, donde la ganadería comparte espacio con la maquinaria agrícola, la tecnología y las entidades financieras, generando un público mucho más amplio y diverso que el de las exposiciones exclusivamente ganaderas.

El balance del remate también fue altamente positivo para la consignataria Colombo y Colombo. Su representante, Gabriel Carnevale, destacó que los valores alcanzados durante la subasta reflejan el crecimiento sostenido de la ganadería argentina y el trabajo que productores y cabañeros vienen realizando desde hace años en materia de mejoramiento genético. «Nos emociona ver que hoy estamos vendiendo vaquillonas en cinco millones de pesos. Eso es construcción de precio y trabajo», expresó, al recordar la evolución que ha tenido el remate desde sus primeras ediciones en Agronea.

Carnevale remarcó además que el escenario internacional continúa generando grandes oportunidades para la producción nacional. Señaló que la creciente demanda mundial de carne vacuna y la reducción de los stocks en distintos países posicionan a la Argentina como un proveedor estratégico, lo que explica el creciente valor alcanzado por la genética y los reproductores. En ese sentido, convocó a los productores a continuar invirtiendo en genética y ampliando la producción. «Hay que continuar. El mundo necesita cada vez más carne argentina y estos remates permiten incorporar mejores reproductores para fabricar más carne de calidad», afirmó.

La supervisión sanitaria del remate estuvo a cargo del médico veterinario Pablo Bravo, quien realizó la admisión de los animales desde el inicio de la exposición y destacó el estricto control sanitario y zootécnico aplicado a todos los reproductores que ingresaron a pista. «Todo lo que estuvo en pista salió en óptimas condiciones sanitarias y reproductivas», afirmó, al señalar que cada ejemplar fue evaluado en aspectos como aplomos, desplazamiento, aparato reproductor, sanidad general y aptitud para la reproducción.
Bravo subrayó además que todos los reproductores ofrecidos en el remate encontraron compradores, mientras que aquellos animales que no reunían las condiciones exigidas fueron retirados previamente de la subasta. «Cada año venimos creciendo y eso se refleja tanto en la calidad de los animales como en la confianza de los productores y compradores», expresó.
Asimismo, valoró el trabajo de las cabañas en el mejoramiento genético y resaltó el interés que despertó la actividad entre el público, especialmente entre los jóvenes que siguieron las juras y el remate, consolidando a Agronea como una vidriera cada vez más importante para la ganadería del norte argentino.

Con la participación de las principales cabañas de la región, importantes reconocimientos en pista, ventas que marcaron nuevos valores para la exposición y un remate que volvió a consolidarse como uno de los grandes atractivos de Agronea, la edición 2026 ratificó el crecimiento de la ganadería dentro de la muestra. La incorporación de genética superior, el compromiso de los productores, el respaldo comercial de Colombo y Colombo y el acompañamiento del público permitieron cerrar una nueva edición con resultados que fortalecen el desarrollo del sector y proyectan un escenario alentador para la ganadería del norte argentino.